Bible Study in Spanish

Antes de comenzar su estudio bíblico, siempre recuerde invocar al Espíritu Santo para que lo guíe y conduzca mientras lee la Biblia y trabaja en su libro de estudio de la Biblia.

Ore la siguiente oración antes de leer la escritura:
Padre, no puedo entender tu Palabra sin tu gracia, reconozco mi debilidad para que tu poder pueda alcanzar la perfección en mí. Envía tu Espíritu Santo para recordar, enseñar y guiarme a la Verdad. Y puedo compartir lo más pronto posible lo que me enseñes. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA (March 11th) – CICLO B

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA – CICLO B

 

ANTES DE COMENZAR:

 

Ora y pidele a Dios que te hable a través de Su Espíritu Santo. “EL ESPIRITU SANTO INTERPRETE, QUE EL PADRE LES ENVIARA EN MI NOMBRE, LES VA A ENSEÑAR TODAS LAS COSAS Y LES RECORDARA TODAS MIS PALABRAS.”  (JUAN 14:26)

 

PRIMER DIA  Vuelve a leer las lecturas de la semana pasada.

 

  1. ¿Cuál fue el mensaje qué recibiste de la homilia o de las lecturas que oiste en misa el domingo?

 

  1. ¿De lo que aprendiste, qué escogiste para aplicar a tu vida esta semana?

 

 

SEGUNDO DIA                                        LEE 2 CRONICAS 36:14-17, 19-23                           PRIMERA LECTURA

(“…por que teniá compasión de su pueblo y de su Morada.”)

 

  1. ¿Quiénes multiplicaron sus infidelidades, qué practicaban y qué hicieron a la casa del Señor?

2 Crónicas 36:14

 

  1. ¿A quién desafían aquéllos que se permiten la promiscuidad sexual y las prácticas no naturales?

Judas 1:7-8

 

  1. ¿Cúando y por qué razón mandó a sus mensajeros el Señor, Dios de sus padres, a aquellos que estaban manchando el templo? 2 Crónicas 36:15

 

  1. ¿De quién tiene compasión el Señor? Salmo 103:13

 

  1. ¿Qué hay en el Señor que es grande? Salmo 51:3

 

Personal – ¿Has percibido la compasión del Señor? ¿Has sido compasivo con los que te rodean?

 

 

  1. ¿De quién se burlaban y cómo se puso el Señor debido a esto? 2 Crónicas 36:16

 

  1. ¿A quién hizo subir el Señor en su contra?, ¿qué paso con sus jóvenes?, ¿a quiénes entregó Dios en manos del rey? 2 Crónicas 36:17

 

  1. ¿Qué hicieron a la casa de Dios? 2 Crónicas 36:19

 

  1. ¿Qué pasó con los que escaparon a la espada, y en qué se convirtieron? 2 Crónicas 36:20

 

  1. ¿En qué se convierte el que comete pecado? ¿Pero dónde no habrá de quedar para siempre?Juan 8:34-35

 

  1. ¿Qué se cumplió con esto? 2 Crónicas 36:21

 

  1. En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor dicha por Jeremías, ¿qué le inspiró Dios al rey que debía hacer? 2 Crónicas 36:22-23

 

 

Personal – ¿Has escuchado la palabra del Señor de alguna manera? ¿Cómo vas a cumplir con ellá?

TERCER DIA                                                          LEE EFESIOS 2:4-10                                      SEGUNDA LECTURA

(“Por gracia han sido salvados a través de la fe,”)

 

  1. ¿En qué es rico Dios, y qué nos manifesto? Efesios 2:4

 

  1. Y cuando estabamos muertos por nuestras faltas ¿Con qué nos dio vida? Efesios 2:5

 

  1. ¿Cómo nos prueba Dios Su amor por nosotros? Romanos 5:8

 

  1. ¿Con quién nos ha resucitado, dónde nos ha sentado? Efesios 2:6-7

 

  1. Si Cristo está con nosotros, ¿qué pasa con el cuerpo y qué con el espíritu? Romanos 8:10

 

  1. ¿Qué pasará con aquél que insulte al Espíritu de la gracia? Hebreos 10:29

 

  1. ¿Por gracia de quién hemos sido salvados? ¿Por medio de qué? ¿Por qué no tenemos ningún mérito? Efesios 2:8

 

  1. ¿Por qué no debemos sentirnos orgullosos? Efesios 2:8-9

 

  1. ¿De qué modo el hombre no llega a ser justo? Gálatas 2:16

 

  1. ¿Qué es lo que no debemos hacer? ¿De quién debemos estar orgullosos? 1 Corintios 1:29-31

 

  1. ¿Qué somos para Dios, cómo hemos sido creados, que ha dispuesto Dios para que nos ocupemos?

Efesios 2:10

 

  1. ¿Cómo es el que está en Cristo? 2 Corintios 5:17

 

Personal – ¿Cuáles son las buenas obras que Dios ha creado para que tu las lleves a cabo? Efesios 4:11-16

 

 

CUARTO DIA                                                          LEE JUAN 3:14-21                                                        EVANGELIO

(“…todo aquél que crea tenga por El vida eterna.”)

 

  1. ¿Qué hizo Moisés, a dónde la puso y qué paso con aquéllos que la vieron? Números 21:9

 

  1. ¿Por qué el Hijo del Hombre debe ser levantado? Juan 3:14-15

 

  1. ¿Qué ama Dios, qué le entrego y cómo puedes llegar a tener vida eterna? Juan 3:16

 

  1. ¿Cómo se nos ha revelado el amor de Dios? 1 Juan 4:9

 

  1. ¿Para qué no mandó Dios a su Hijo al mundo, y para qué sí lo hizo? Juan 3:17

 

  1. Si alguien escucha la palabra de Dios y no la obedece, ¿quién lo condena? Juan 12:47-48

 

 

  1. ¿Qué debes hacer para no ser condenado? Juan 3:18

 

  1. ¿A qué ha pasado el que cree en Jesús? Juan 5:24

 

  1. ¿Cúal es el veredicto? Juan 3:19
  2. ¿Quién dice Jesús que es? Juan 8:12

 

  1. ¿Qué odia el que obra mal, por qué no viene a ella? Juan 3:20

 

  1. ¿Quiénes son los que se rebelan contra la luz? Job 24:13-17

 

  1. ¿Quién viene a la luz y cómo se verán claramente sus obras? Juan 3:21

 

  1. ¿Quién es la luz del mundo, por qué brilla esa luz y con qué objeto? Mateo 5:14, 16

 

Personal – ¿Cómo ven la luz de Cristo que hay en ti los que te rodean? ¿Qué tan seguido la ven? Si no sabes, ve y pregunta a los que están cerca de ti, que es lo que ven en ti. Cualquier cosa que te sea revelada llévasela al Señor por medio de tus oraciones.

 

QUINTO DIA                                                        LEE SALMO 137:1-6

(“Si me olvido de ti Jerusalén que mi mano se olvide de servirme.”)

 

Leé y medita el Salmo 137:1-6.

 

¿Qué te dice personalmente el Señor a través de este Salmo?

 

¿Cómo puedes aplicar esto a tu vida diaria?

 

SEXTO DIA                                                  LEE TODO EL COMENTARIO

 

2 CRONICAS 36:14-17, 19-23

 

Dios advirtió a Judá sobre sus pecados y constantemente ayudaba al pueblo con Sus favores pero lo único que recibía era su desprecio. La gente rehusó escuchar las palabras del profeta Jeremías y llegó el momento en que la situación pecaminosa era tal que ya no había remedio. Esto pasó con la gente que adoraba ídolos paganos de las naciones a su alrededor. La gente de arriba, los líderes, los sumos sacerdotes y muchas personas importantes de Judá albergaron la rebelión en sus corazones y llevaron a la nación a su caída.

Las mismas actitudes vemos hoy en día en muchas naciones. Parece que hubiera una carrera hacia la destrucción de sí mismos. Los valores tradicionales parecen ser parte de la historia mas que del presente o del futuro. Debemos estar muy pendientes de no albergar el pecado en nuestros corazones y de no volvernos un pueblo rebelde. Reflexionemos en nuestras acciones y recordemos que vendrá el día en que ya no haya remedio y que en vez de recibir la misericordia de Dios tengamos su juicio. La historia nos demuestra constantemente que el pecar repetidamente y el no arrepentirse nunca, invita al desastre.

Este capítulo cierra con el final del exilio y la promesa de un futuro nuevo para la gente escogida de Dios que todavía quedaba ahí. El templo representaba una gran dedicación a la adoracion que nunca antes había sido vista. Y aun así destruyeron el templo, los reyes se fueron, se llevaron a la gente y la nación fue saqueada hasta sus cimientos. Afortunadamente había una base muy sólida y esa es Dios mismo.

 

Hoy día cuando parezca que nos han quitado todo, recordemos que tenemos a Dios en Su Santa Palabra, Su presencia, Sus sacramentos y en Su Promesa de que El estará con nosotros para siempre (Mateo 28:20).

 

EFESIOS 2:4-10

 

Esta lectura nos revela que no tenemos que vivir mas bajo el poder del pecado. Jesucristo destruyó el castigo y el poder del pecado por medio de Su muerte en la cruz. A través de la fe en Cristo nos encontramos “no culpables” ante Dios. Esto no significa que Dios nos ha apartado del mundo o que nos ha vuelto como robots. Todavía en algunas ocasiones pecamos. Pero ahora la diferencia está en que con el increíble regalo que Cristo nos dio podemos escoger vivir por El o ignorarlo y rechazarlo. Sabemos que así como Cristo resucitó de la muerte, así nuestros cuerpos resucitarán también (1 Corintios 15:12-19). Y ahora se nos ha dado el poder de vivir una vida Cristiana plenamente humana y plenamente fecunda (Efesios 1:19).

Pablo nos dice que descansemos en Cristo y su gloria, por que aquél que tenga fe en El está unido en Su fuerza victoriosa. Es obvio que este don de la salvación no es un premio por algo bueno que hemos hecho. El hecho es, que es un don dado gratuitamente y nuestra respuesta no es “¿Cuánto te debo?”, la respuesta a Su don es “Gracias.” Mucha gente se siente obligada a trabajar a su modo para llegar a Dios aun cuando saben de este don increíble. El único modo de responder a este don de la salvación y también de la fe es la gratitud, la alabanza y la alegría. Este inmerecido don de Dios se llama “la gracia,” (Efesios 1:8), y no es el resultado de un esfuerzo, habilidad, inteligencia o acto por parte nuestra de servir a otros. Hacemos el bien no para hacernos buenos, sino debido a la bondad que nos llega del Espíritu Santo que vive dentro de nosotros (1 Juan 4:4). Por la gratitud y alegría buscaremos ayudar y servir a otros con amabilidad y amor. Recordemos que no se nos ha salvado únicamente para nuestro propio bien. Debemos glorificar a Cristo y construir Su iglesia (Efesios 4:12).

 

JUAN 3:14-21

 

En la lectura de hoy del Evangelio de Juan, Jesús le dice a la gente que cuando los Israelitas vagaban en el desierto, Dios mandó una plaga de serpientes venenosas para castigarlos por sus actitudes rebeldes. Aquellos que fueron destinados a morir de las mordidas de las víboras podrían ser curados si obedecían el mandamiento de Dios de mirar a la serpiente de bronce que estaba en un palo. La serpiente de bronce no curó a nadie, fue la creencia en que Dios podía curarlos la que lo hizo. Esta creencia fue demostrada por su obediencia en cumplir el mandato de Dios.

Los creyentes hoy día pueden salvarse de la enfermedad del pecado mirando la muerte de Jesús en la cruz. Nos salvaremos de la mordida fatal del pecado mirando a Jesús y creyendo que El nos sanará. Para mucha gente la vida eterna no contiene una gran promesa si lo que se supone es una extensión de la miserable vida mortal de la tierra. Creer en Jesucristo y ganar la vida eterna será una vida donde no hay muerte, enfermedad, enemigos, maldad o pecado. Cuando no conocemos a Cristo tomamos las cosas como si esta vida fuera todo lo que tenemos. En realidad, nosotros creemos que esta vida es únicamente la introducción a la eternidad.

Comencemos a evaluar todo lo que nos pasa cada día viéndolo con una perspectiva de eternidad. Dios establece el patrón del verdadero amor aquí. Si amamos mucho a alguien estamos dispuestos a dar lo que sea por tener el amor de esa persona. Dios pagó amorosamente con la vida de Su hijo el precio mas alto que pudo haber pagado. Ahora Jesús nos ofrece la vida nueva que compró para nosotros. El pagó el precio de nuestros pecados con Su sangre y su vida.

Cuando tú y yo compartamos el Evangelio con otros, nuestro amor deberá ser como el de Cristo. Debemos estar dispuestos a hacer de un lado nuestras comodidades y nuestra seguridad para que otros se nos unan y recibamos el amor de Dios. La obscuridad es muy confortable para algunas personas pues no quieren exponer sus vidas a la luz de Cristo. Tienen miedo de lo que pueda revelar acerca de ellos mismos. A lo mejor se les pide cambiar y ellos no quieren hacerlo. No permitas a otros que te intimiden en tu deseo de obedecer a Dios y hacer lo que es correcto, ellos tienen miedo de que tú vas a exponer algo de lo obscuro que hay en sus vidas. Mantente orando para que ellos vean que tanto mejor es vivir en la luz que en la obscuridad. Se nos ha prometido vida eterna si creemos en El (Juan 3:16). Acepta su promesa. El es un Dios que realmente nos rescata.

 

Aplicación

La primera lectura nos muestra que Dios renueva a los que se arrepienten. La segunda lectura nos dice que no tenemos por que vivir mas bajo el poder del pecado. El Evangelio promete vida eterna si creemos en Cristo.

Esta semana muéstrale a otros como la luz y el amor de Cristo brilla a través de ti. Con tus acciones muestra tu amabilidad y gentileza a los miembros de tu familia, compañeros de escuela o de trabajo. Fíjate bien y escoje a una persona diariamente y permite que la Luz y el Amor de Dios ilumine tu vida siendo amable y paciente. Sé generoso y humilde, no celoso ni rudo. Practícalo por una semana e iluminarás a toda tu familia, escuela y trabajo. Deja que brille tu luz, deja que brille tu luz.

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